Con una consistencia viscosa que evita goteos, esta solución desengrasante disuelve grasas pesadas, aceites e incrustaciones de carbón. Se aplica sobre maquinarias, motores y herramientas sucias que requieran una limpieza profunda antes de su mantenimiento. A diferencia de la pasta desengrasante manual, se esparce de forma homogénea sobre superficies verticales y se remueve fácilmente.